Download the article: Educar - un “curar silencioso”
por Michaela Glöckler
Articulo reproducido de Salud a traves del la Education
Bases
Desde las investigaciones de Robert Plomin y Judy Dunn1 entre otros, es evidente que existen tres factores principales que son los que determinan la maduración y el desarrollo del hombre:
1.La disposición genética,
2.La educación y el entorno, así como también
3.La calidad de las relaciones humanas a las que está expuesto el niño durante su desarrollo.
La educación y la medicina tendrán que orientarse una y otra vez en estos tres factores.
Desde que se descubrió que los genes funcionan como sistemas abiertos y que no son tan estables y fijos como se creía desde el siglo XIX y hasta los años 70s del siglo XX, se descubrió también que la calidad del material genético puede ser influenciado en forma positiva o negativa en el paso de una generación a otra.
Se han encontrado y estudiado muchos teratógenos, es decir, sustancias y medicamentos que dañan el material genético, tales como la talidomida. Se ha podido comprobar la alta medida en la que por ejemplo el consumo de alcohol por parte de la madre o el tabaquismo en el padre promueven procesos degenerativos del material genético, pero también lo hacen factores psíquicos, tales como las emociones negativas o el estrés. Por el contrario, un entorno sano, una sana alimentación y un trato amoroso del niño actúan en forma estabilizadora, positiva. A través de los extensos resultados obtenidos en el marco de la investigación sobre vínculos y educación, se hizo también evidente que la calidad de las relaciones humanas, independientemente de que se trate de los padres, de los vecinos, de personas conocidas, pero también de maestros, pedagogos o médicos. Decisivo resulta ser, si un niño se siente aceptado, comprendido y apoyado por la persona con la que está relacionada.